jueves, 10 de julio de 2014

Anónimo de la semana (I): José Luis Cantón Paterna


Era de esperar que con nuestro regreso volviera también el Anónimo de la semana. Os presentamos al primer Anónimo de esta edición: José Luis Cantón Paterna. No olvidéis que para poder convertiros en el Anónimo de la semana debéis publicar vuestros poemas en nuestro muro de Facebook


Saul Leiter



Pájaro vivo de mecánica breve,
canción inmortal de un soplo,
flecha incesante y hoja suelta
amarrada al presente,
luna de sol.
Olor de café,
manzana asada de domingo,
leve sorbo de vino
imbuido en juventud, perenne
hambre de ayuno.
Paleta de colores transparentes
ungidos de sonido,
viento esculpido en sueño y furia,
vigilia rítmica rota en silencio,
lectura y voz.
Poesía... ¡Poesía!
Huella y fin del camino,
tuya y mía,
amante para siempre.

***

miércoles, 9 de julio de 2014

Los otros Anónimos (I): Los poetas de la I Guerra Mundial

Ya os adelantamos que esta edición de Anónimos traería cosas nuevas, como repasar la trayectoria de nuestros Cosmoanónimos. Pero, ¿por qué no dar cabida en nuestro blog a los otros Poetas sin nombre de la historia? Anónimos que escribían y murieron sin saber que sus poemas llegarían a publicarse y a poder ser leídos una y otra vez en papel. A ellos también queremos rendirles homenaje, y sí, nuestra primera entrada trae a dos Anónimos que murieron en el frente que cumple este año su primer centenario: La I Guerra Mundial. Dos poetas que hemos rescatado de la antología Tengo una cita con la muerte. Dos poetas, que como escribe Wilfred Owen, se ocupaban de la guerra y de la pena de la guerra, y aun así podían escribir sobre ello. Patrick Shaw-Stewart y Charles Hamilton Sorley.


Patrick Shaw-Stewart




Tenía 29 años cuando murió en Francia después de negarse a regresar por las heridas sufridas. 


Vi a un hombre esta mañana
   que no quería morir:
me pregunto y no sé 
   si así yo lo quisiera.

Hoy brotó hermoso el día
    sobre los Dardanelos;
sopló la brisa suave, la aurora y sus mejillas
    estaban frías como frías conchas de mar.

Otras conchas esperan
    más allá del Egeo,
metralla y explosivos,
    mío ese infierno y mías esas bombas.

Oh infierno de ciudades y de barcos, 
    infernales los hombres, como yo,
oh fatídica Helena retornada,
    ¿por qué debo seguirte?

Aquiles vino a Troya
    y yo a Chersonese:
él canjeó su ira por la lucha
    y yo canjeé tres días de paz.

¿Fue tan difícil, Aquiles,
   fue tan difícil morir?
Tú lo sabes, yo no 
   - y así estoy más contento-.

Volveré esta mañana
    desde Imbros más allá del ancho mar;
álzate en la trinchera, gran Aquiles,
    envuelto en llamas, y grita por mí.



***



Charles Hamilton Sorley






Poeta escocés. Según Robert Graves, fue junto a otros dos poetas de la contienda, Rosenberg y Owen, “uno de los tres poetas de importancia que murieron durante la guerra.” Hamilton Sorley murió a los 20 años en la batalla de Loos, en 1915.



Cuando veas a millones de los muertos sin boca
marchando por tus sueños en batallones pálidos,
no digas palabras suaves, como ya otros dijeron,
que puedas recordar. No servirá de nada.
No ofrezcas alabanzas. Pues, sordos, ¿cómo iban a saber
que no son maldiciones lanzadas sobre cada cabeza
    herida?
Ni lágrimas. Los ojos ciegos no ven caer las lágrimas.
Ni honor. Es fácil estar muerto.
Di sólo: "Ellos están muertos". Y añade:
"aunque muchos, mejores que ellos, murieron antes".
Entonces, si escudriñando la masa atestada llegaras
a reconocer un rostro hasta entonces amado, 
debes saber que es un espectro. Nadie viste la cara que 
    conocías.
La gran muerte los tiene poseídos para siempre.

***

viernes, 4 de julio de 2014

Fueron Cosmoanónimos (I): Esther Aguirreche








21 gramos

¿Cuál es el menor peso de un sonido
antes de convertirse en silencio?
Eva Runefelt

Te haré un bonito dibujo,
triste,
con los dientes largos,
como un conejo
calculando su peso exacto antes de morir.
Tú vendrás a visitarme en sueños,
silencios como labios,
volando con las palmas de las manos vueltas
tiñendo espejos de pavor,
de muerte anunciada.

Un largo grito
se ha encajado entre nosotros.

***



 "Siempre recordaré Anónimos por ser la primera vez que acaricié un poema mío, un poema que para mí no es uno más, pues engloba todas mis cicatrices desde el día de mi nacimiento, desde mi cesárea, y habla de cómo he buscado un lugar en el que reconocerme anexo a ese útero primitivo, a esas raíces que no ha sido fácil conservar. Anónimos es una iniciativa preciosa que además hace uso de todas las vías virtuales posibles, permitiendo que cualquier poeta novel pueda aportar su granito de arena a esta iniciativa. Le deseo una larga vida.
Un poco antes de recibir el librito de Anónimos 2.1. (septiembre de 2013) comencé a coordinar con otra autora el fanzine படங்கள் ‘No eres consciente’, una publicación de poesía, relatos, ilustración, collages, etc que se puede leer tanto en issuu como conseguir físicamente, un proyecto sin ánimo de lucro del que ya llevamos tres números y que comparte con Anónimos el objetivo de dar a conocer a nuevos y jóvenes creadores"


Esther Aguirreche, cosmoanónima 2.1, es psicóloga y anda inmersa en su primer poemario. Escribe a menudo en su blog: http://amanecernocturno19.blogspot.com.es/

Podéis leer su poema en la antología de Anónimos 2.1 aquí.

miércoles, 2 de julio de 2014

¿Quién no ha sido un poeta sin nombre?

No hace falta comenzar a investigar mucho para ver cuantos de nuestros escritores y poetas preferidos han sido anónimos, y cuantos de sus escritos han sido rechazados e incluso olvidados durante parte de sus vidas.

Desde Anónimos 2.2, queremos echar la vista atrás y rendir homenaje a parte de los poetas sin nombre. A los célebres y a los nuestros. Queremos acercaros un poquito más a este otro lado de la poesía. Poner rostro y voz a nuestros poetas sin nombre: ¿Qué hacen nuestros anónimos?, ¿Cómo serán sus nuevos poemas?, ¿En qué proyectos andan inmersos?, ¿Qué significó para ellos ver sus versos publicados en Anónimos?

Porque mientras nos preparamos y calentamos motores para esta nueva edición, queremos recordaros, leeros, saber de vosotros y vosotras, Poetas sin nombre. 


Pd: No olvidéis que este 5 de julio comienza la recepción de poemas. Las instrucciones para ser anónimo en esta edición de Cosmopoética las tenéis aquí.