Mostrando entradas con la etiqueta Poemas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poemas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de octubre de 2015

La palabra del anónimo: la voz de la conciencia


 Llevábamos una mezcla de nervios, ganas e ilusión en los bolsillos. Y no era para menos, después de los poemas, los tuits, los mails, y las fotografías, tocaba la hora de poner voz y rostro a los nuevos poetas que llegaban para formar parte de la gran familia de Anónimos. 

 Poemas portadores de identidad, de conciencia, de destino, de voluntad. "Todo poeta y escritor debería ser anónimo". Juan Carlos Mestre y Juanma Prieto daban así la bienvenida a los poetas sin nombre. Un encuentro lleno de palabras y de emociones, una mañana de domingo llena de nubes y autores expectantes a que la voz llegara y retumbara hasta en la famosa grieta de la sala de Orive. Porque como afirmó Mestre, las redes sociales son una bendita dinamita, y gracias a ellas, podemos saltarnos la costumbre, el tedio, el semáforo de lo que se puede decir, escribir o esperar. Y gracias a esa "bendita dinamita" llegan vuestros poemas, vuestras fotografías y vuestros tuits. Gracias a la explosión, la palabra puede volver a hacerse, reconfigurarse, reescribirse. Porque como ellos apuntaban, el poeta sólo tiene obligaciones para con la palabra, con el infinito.

Anónimos 2.3 ya no es una mera ilusión, es un libro que se puede tocar, oler y subrayar. Y como sabemos que a muchos de los seleccionados les fue imposible acudir al acto, vamos a enviar dos ejemplares del libro a quienes no pudieron recogerlo. Podéis solicitarlo enviando un correo con vuestros datos y dirección postal a: anonimos@eldispensario.com


Gracias por todo, #cosmoanónimos


viernes, 2 de octubre de 2015

De puertas de embarque en Instagram que se cansan de esperar y se convierten en la portada de Anónimos 2.3


Manos de cebolla
.
El coche olía a cebolla
en la noche cerrada y silenciosa
en que conducía sola.
El coche olía a cebolla
como a cebolla olían mis manos,
mis manos finas,
mis manos que agarraban el volante
con la misma suavidad
con que te agarraban a ti el mes pasado.

Mis manos extrañan tus manos,
tus manos morenas de uñas anchas,
tus manos fuertes de hombre,
de dedos largos y palma grandes
que tocaban mi cara, mi cara, mi cara
y mi cuello y mi pecho.

Tus manos, me pregunto, ¿olerán ahora a cebolla?

Tus manos, tus manos,
con quién las compartes ahora.
Con quién, tus manos.
A quién acarician, a quién.
Quién las besa, quién.

Tus manos, tus manos,
las extraño tanto o más que a ti;
masajearlas, lamerlas, moderlas,
tus manos, tus bellas manos,
las templadas, las frías,
las heridas, las curadas.
Cómo echo de menos tus manos,
amor, amor, amor.


 Con esta fotografía y este poema en Instagram y el hashtag #cosmoanónimos, Martwonka (Marta Sevilla Morillo) nos hacía llegar su granito de arena para la nueva edición de Anónimos. Hoy, es la portada del libro de de Anónimos 2.3.

Os esperamos el domingo con Juan Carlos Mestre y Juanma Prieto en la Sala Orive a las 12:00 h, con muchas ganas, ilusión y nervios.  También podréis seguir el acto en directo por nuestro Twitter. 

Gracias, poetas sin nombre.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Anónimo de la semana (VII): Irati Iturritza Errea




Gustavo Gomes


Llenarse la boca de mar para ocultar la sal previa

Fingir que antes no dolían estos ojos
tras cada luz tras cada
imagen
inconexa
fingir que nada existía
antes del agua
Renombrar así la sed y todas las miradas

sábado, 5 de septiembre de 2015

Fueron Cosmoanónimos (IX): Ana García Labrac




Hacíamos el amor en aviones de papel.
Parece mentira, pero es posible meter dos cuerpos desnudos en ambas caras
de una hoja. Sólo hacía falta una cena en un lugar público, un lápiz rojo, un
lápiz negro y una mesa que separara dos cuerpos que no debieron juntarse nunca.
Propuesta indecente / Girar el papel /
Respuesta indecente / Girar el papel /
Completar la frase / Girar el papel…

Posteriormente, lo doblábamos en las cinco partes necesarias para que volara.
Por lo menos, había 1.15 metros de aire que nos separaba. Que separaba la
amenaza de mi diluvio, de la tranquilidad de ese desierto tuyo.

Bastaba el enfrentamiento natural de ambos platos en un restaurante, un par
de roces por debajo de la mesa, un camarero impertinente (y enamorado de
mi) que nos llenara la copa de vino cada 10 minutos, un movimiento estratégico
y muy bien pensado para enseñarte el escote y la amenaza latente de que
algún conocido pudiera estar mirándonos.
Bastaban tus ojos con las pestañas más largas de la historia.
Bastaba que me miraras y que me dijeras esas cosas que sabías decirme.

Después, en la caminata solitaria de regreso, aprovechaba los parabrisas
sucios para seguir escribiendo cosas con los dedos.
Más tarde, al llegar a casa, ponía la radio en busca de una cuña publicitaria con
tu voz para comprar lo que fuera que estuvieses vendiendo, aunque ni trabajes
en la radio, ni negocies mas que besos ocultos.
Por último, antes de dormir, me ponía frente al espejo y me escudriñaba los
mofletes para ver si tenía pegada algunas de tus pestañas, ponérmela en el
medio del pecho y creerme mío, un deseo tuyo.

Contigo, en esos minutos, me reía del mundo, aprendía que los besos se
pueden beber con vino y la ropa se puede comer con pan, y que tu cama mide
90 de ancho por 1,90 de largo.
Contigo, en esos minutos, me creía inmortal.



"Cosmoanónimos es una oportunidad para dar cabida a nuevas e interesantes voces."


Ana García Labrac, Granada, 1989. Es veterinaria  y fue finalista de Ucopoética 2014, y Cosmoanónima 2.2. 

Podéis leer a Ana como cosmoanónima aquí

jueves, 3 de septiembre de 2015

Anónimo de la semana (VI): Carlos S. Olmo Bau


Despertar del sueño de la ficción
y desvelar los fragmentos
invisibles de la realidad,
manteniendo el halo misterioso
de lo que no necesita decirse;
en una arqueología de emergencia
contra los infiernos de lo grotesco.
Desértico monólogo
de silencios entre palabras
vacías;
caligrafía de arena al viento
que susurra en vano.

Magnus Enckell - Melancholy, 1895


sábado, 29 de agosto de 2015

Instrucciones para cosmoanónimos despistados

Queridos poetas sin nombre, septiembre se acerca y con él, el fin de la recepción de vuestros poemas. Por eso, como vemos que algunos andáis un poquito despistados, y como no queremos perder ninguno de vuestros poemas, queremos recordaros cómo tenéis que hacer para convertiros en uno de nuestros Anónimos 2.3:

-Lo reconocemos: odiamos la palabra concurso. Para nosotros, Anónimos es más que una selección y recopilación de poemas.  Es amistad, cariño, edición, reencuentro, familia. Para nosotros Anónimos es una celebración. 

-Buscamos a poetas que no hayan publicado ningún libro en papel, es decir, poetas sin nombre. Ya sabéis, podéis mandar vuestros poemas a nuestro correo electrónico (anonimos@eldispensario.com), compartirlos en nuestro muro de facebook, tuitearlos siempre con el hashtag #cosmoanónimos, y con el mismo hashtag, mandar vuestras fotos y poemas en instagram. 

-Recordad que el número máximo de poemas por vía mail y el muro de facebook es de 3. En twitter  e instagram podéis escribir sin límite de envío.

- En caso de que vuestros poemas sean seleccionados, aparecerán firmados en el libro con el nombre que indicasteis en el correo, vuestro nombre de usuario en redes como instagram y twitter,  o con el que habéis firmado los poemas. 

-No es necesario que mandéis los mismos poemas que publicáis en nuestra página de facebook al correo electrónico y viceversa. Os prometemos que leemos todos vuestros poemas.

- Y no lo olvidéis: una de las fotos de instagram será la portada del nuevo libro de Anónimos.

-  Tenéis hasta el domingo 13 de septiembre para enviar vuestros poemas. ¿A qué esperáis para ser uno de los nuevos Anónimos 2.3?


jueves, 27 de agosto de 2015

Anónimo de la semana (V): Jaime García Estébanez

Jarek Puczel




Ciertos paisajes de silencio

escucho ese silencio
de pasear una mañana de invierno
cerca de las aguas frías del mar
de viento fresco y lluvia suave y fina
de olor a sal
de recordar
de perder el hilo en conversaciones ajenas sin importancia
de dejar la mirada en suspenso
de imaginar
a veces de respirar hondo
de perder el tiempo y la vida con él
de pensar
de desfallecer
de morderse los labios
o guardarse las manos en los bolsillos
de escribir y de destruir lo escrito
de no dejar ni rastro
de invocar
de aguantar
de creer
de desesperar
es un silencio de mejor callarse
y en lugar de ello pronunciar un nombre
pregunta y respuesta a la vez
es un silencio de piedra
de gracias y de nada
un silencio de casualidades que
deja mucho que desear
un silencio de miedo y gravedad
un peso muerto que acarrear
un silencio que acaba cayendo como la niebla
de tenue luz de alumbrado público
de árboles desnudos 
de volver a casa y sentir frío
de paredes interiores
de ventanas cerradas hacia fuera
de llanto contenido
un silencio de espejo
de dejarse ir poco a poco
de cenar un vaso de agua y tres cigarrillos
de perder las ganas de hablar con nadie de nada
es un silencio de derrota incondicional
es un silencio de encogerse de hombros
de darse la vuelta
de conseguir dormir finalmente
pensando que quizá mañana
pero mañana tampoco
es un silencio sin espacio ni tiempo
de todos lados a todas horas
es un silencio de negar la realidad
como un beso en el hueco de las manos
o como el rastro de una sombra que nunca se oye pasar
escucho ese silencio como si fuera mío
de la cabeza a los pies
como si lo llevara dentro
y se extendiera a todo cuanto
se encuentra al alcance de mis sentidos
alejándolo

sábado, 22 de agosto de 2015

Fueron Cosmoanónimos (XIII): Carlos Catena Cózar

En mi familia
tú hablas de hijos que no sean nuestros
entonces yo te miro y te digo
las mujeres de mi familia heredan el nombre
y con él una serie de enfermedades:
a menudo sufren artrosis
les extirpan la matriz
y mueren de cáncer de colon
si yo tuviera una hija
me gustaría que comprendiera
el dolor que significa su nombre



"Con Cosmoanónimos tengo una deuda enorme porque me permitió ponerme en contacto con gente que hacía lo mismo que yo, pero que sabía el doble que yo. Así, de un día para otro, compartes páginas con poetas como Laura Márquez, Ángelo Néstore o Carmen de la Cueva. Y no se queda en eso, al final los Anónimos se acaban convirtiendo en una pequeña familia dentro del mundillo, de la que, por cierto, estás muy orgulloso. Supuso además una carta de presentación para todos aquellos proyectos en los que quise participar, una especie de aval. Hay muchas antologías de este tipo, pero Cosmoanónimos está pensado de tal manera que nos conocemos, entramos en contacto, aprendemos los unos de los otros, y dejamos de ser (tan) anónimos."

Carlos Catena Cózar (Jaén, 1995). Estudio Traducción e Interpretación en la Universidad de Granada. He ganado algunos certámenes como el Certamen Andaluz de Escritores Noveles, organizado por el Centro Andaluz de las Letras. Participé en la última edición de Ucopoética y resulté ganador. Mis poemas han aparecido en antologías como Tenían 20 años y estaban locos o la que recogerá a los finalistas de Ucopoética 2015 y publicará La Bella Varsovia próximamente. A finales de septiembre leeré como poeta invitado en Cosmopoética.

Podéis leer a Carlos como cosmoanónimo aquí


jueves, 20 de agosto de 2015

Anónimo de la semana (IV): Txema Anguera


henar bengale



¿recuerdas, el temblor de aquella tarde?
Ritcher, hubiese sido incapaz
de calcular la magnitud de tal seísmo.
en cambio, nosotros,
ajenos a la intensidad de tan maravillosa catástrofe,
continuamos liberando energía a escala universal.
siendo así, el epicentro de la ternura.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Los libros de nuestros Cosmoanónimos (VI): Violeta Nicolás






Respiración en el agua 


How do you know but every  Bird that cuts the airy way, / 
Is an inmense world of delight, clos'd by your senses five?
                                       William Blake

Agitaba las alas como tsunamis,
Mi cabeza de loba al sol, aullidos,
Las piernas, ancas de rana fosforitas
Así entre el agua del mar y del río
El placer ocupaba mi cuerpo entero
Esa era la alegría que me movía
Estar viva a cada latido.

Sonrío en la dimensión de ballena
Mi peso proyectado a gran velocidad

Es un arma que ciega.


Violeta Nicolás (1984, Murcia). Doctora en artes escénicas (UAH), máster oficial de Historia del Drama (Universidad de Alcalá, Madrid). Licenciada en Bellas Artes (Universidad de Murcia) completa su formación en Accademia di Brera (Milán). Flow, es su segundo poemario publicado con la Ayuda a la Creación, INJUVE. Ha compartido sus poemas en revistas como Kokoro, La tribu de Frida, El coloquio de los perros, Espacio Luke, o Fragmenta. Su primer poemario es Digestión idílica (DM) publicado en colaboración con Espacio Molinos del Río, en el que recoge algunos poemas premiados en Creajoven 2010. Le encantan las redes sociales y la gestión cultural. Practica la videopoesía y el arte contemporáneo. Es profesora colaboradora en la Universidad de Alcalá. Escribe reseñas y artículos en la revista digital Culturamas y en la Revista Cultural y de pensamiento El Ciervo. www.violetanicolas.com

Puedes leer a la autora como Cosmoanónima aquí 

viernes, 14 de agosto de 2015

Fueron Cosmoanónimos (XII): Laura Márquez Bono



Mi vida está compuesta por cuatro paredes
blancas y duras como la carne de la mujer
que me retiene dentro

existo en su seno
alimentándome de sus células
de su sangre calor y oxígeno
soy un parásito

la luz no llega a mi piel
abre grietas en el vientre hinchado
buscándome para anidar en mí
pero no tengo color no tengo el pigmento
suficiente como para retener algo
alguien

me corrompen todos los átomos que soporto
me corrompen las palabras asfixiadas por la placenta
me corrompe la unión, ira roja
densa y profunda
como los ojos de la mujer
que me da su alimento

y yo me miro en estas paredes blancas y no me reconozco
aparto los pliegues de la piel intentando
destruir los muros
busco en la sangre algún indicio de equivocación
pero soy genéticamente igual de enferma
que ella



"Cosmoanónimos siempre tendrá un lugar especial en mí, ya que fue una de las razones por la cual me decidí a compartir mis poemas con otras personas fuera de mi círculo de amistades, lo que me sirvió para comenzar a tener más confianza en mí misma como poeta. Además, me ha permitido ver mi trabajo en papel y he sentido el reconocimiento de mi trabajo y el apoyo de mis compañeros, creándose una comunidad, una tribu que crece año tras año. Es precisamente eso lo que más me gusta de Cosmoanónimos, la complicidad tan genuina que se crea entre poetas que no se conocían con anterioridad, entrar en contacto con el trabajo de otros compañeros, compartir el amor por la poesía (y por la fotografía con iniciativas como la desarrollada en Instagram). Para mí Cosmoanónimos significa, en definitiva, comunidad."

Laura Márquez Bono, (Sevilla, 1995) Aún no tengo trabajos publicados (aunque estoy planeando algo) pero sí he participado en fanzines comoMala Digestión, de Henar Bengale ( http://maladigestion.tumblr.com/ ) o Seremos Onironautas, de Inés Martínez García( http://agnesm.bigcartel.com/ ). También en revistas como Le Tour 1987 ( http://issuu.com/letour1987/docs/donnadieconcualquiera ) y en La tribu de Frida ( http://latribudefrida.com/poesia/poemas-de-laura-marquez-bono/ ).
Actualmente llevo dos blogs:


Podéis leer a Laura como Anónima aquí

jueves, 13 de agosto de 2015

Anónimo de la semana (III): Jerry Quiroz



Olivia Wright



-La constante disputa contra el caos-

La casualidad es un desconocimiento,
a ojos cerrados tomar un viaje guiado;
toda acción es tan solo parte de una cadena,
descifrable hasta su último eslabón .

El universo está lleno de acontecimientos,
desde estrellas que implosionan,
hasta partículas que dan saltos cuánticos,
y con tiempo, todo puede ser calculado, predicho.

Nada de lo que existe está de improviso,
ni hay un mágico guante blanco
que pueda crear nueva materia de la nada
para mantener vigente la ilusión del caos.

Cuando una coincidencia se manifiesta
solo basta con desconocer poco,
entonces se le disfraza como indescifrable,
como una fortuna carente de orden.

Hay acontecimientos inesperados
que sorprenden al incauto, lo maravillan.
Las acciones pueden parecer aleatorias
pero su embarque siempre estará programado.

Vivir se reduce a buscarle significado al existir,
contienda constante entre la dicha y condena,
con justificaciones de circunstancias enigmáticas,
donde es preferible obviar la falta de control.

Por admirar un espacio infinito de imposibles,
se ignora que el mando lo sostiene el orden
contra esa creación ficticia llamada azar;
es una batalla que, como todo, ya está decidida.

No todo tiene una razón, un motivo de ser,
el azar existe para quien ignora sus acciones,
la lógica del destino está para ser calculada
y disipar la neblina de la vista al futuro.

viernes, 7 de agosto de 2015

Fueron Cosmoanónimos (XI): Dara Scully



I

   Se entregó sin resistencia a la tierra húmeda. Entregó el cuerpo envuelto en un sudario, la piel blanca hilada con premura sobre la carne, sobre el rostro extraordinario de muchacha. En su pecho se extendía una mancha azul. Un quiebro en el vuelo del ave, un augurio. Yo había leído la condena en su mirada. Había olido la llegada de la sangre. La niña se dejó caer como una hoja, lentamente, pronto fue arrullada por el viento. Su sexo se intuía entre los muslos. Su sexo, una grieta temblorosa, pálida, cubierta ahora por el río del invierno.


II


Había en la casa una habitación para las bestias. Para la caza del padre, que tiempo atrás había disfrutado abrillantando su fusil, las botas ahora abandonadas a su suerte. Era un cuarto hecho a la medida de Leonora. Un sepulcro de animales silenciosos, frágiles, retenidos para siempre en una extraña rigidez, una ausencia de la vida que asolaba sus miradas. Leonora disfrutaba acariciándolos. Palpaba aquella carne desecada, inerte, las pieles y las plumas de las aves, y algo se erizaba en su memoria. De niña los había bautizado. Se había confesado ante la sólida presencia del zorro y de los cuervos, hincadas las rodillas en el suelo. Ahora las criaturas la observaban. Entregadas al polvo y a la luz, se sostenían solas, alimentándose del tiempo transcurrido, del paso inevitable de los años.



Nunca me he considerado poeta. Para mí, la poesía había sido siempre cosa de rima y métrica, un universo alejado, impenetrable. Hasta que empecé a crecer y mis ojos se abrieron al mundo. ¿Qué es la poesía? ¿Fue un poema lo que escribí aquel verano, aquello que, mucho tiempo después, envié con cierto vértigo a Cosmoanónimos? Tal vez lo fuera. Tal vez pueda hoy pueda decir: yo una vez publiqué en papel un poema. Porque eso supuso para mí ese librito, ese hijo de todos que ahora sostengo entre mis manos. Yo no era poeta, pero escribía. Y deseaba parir un hijo-libro-página para los otros.

De alguna manera, que me seleccionaran fue a la vez inicio y regalo. Es posible, me dije, y entonces vinieron las novelas, esos dos proyectos que he desarrollado en el último año. Me pregunto cuántos Cosmoanónimos habrán sentido lo mismo. Cuántos se habrán dicho: puedo hacerlo. Cuántos poemarios o novelas habrán nacido o nacerán después de habitar en uno de estos hermosos libritos. Cruzo los dedos para que sean muchos.

Dara Scully, 1989. Como dice su biografía en su página web: fotógrafa, escritora, árbol.

Puedes leer a Dara Scully como cosmoanónima, aquí

miércoles, 5 de agosto de 2015

Los otros Anónimos (VIII): Alden Van Buskirk



"Fue entonces cuando me convertí en un

escritor celeste, en un aeroplano fuera de control, 
y aquí estoy, enfermo otra vez, en el
remolino de aquel sueño"


"Consumida por el cáncer,
las piernas le resplandecían al morir"



Jazz, psicotrópicos, ciudades de noche. La escritura siempre brillando aunque se escondiera en cualquier suburbio o bar. ¿El Rimbaud de la generación Beat? Alden Van Buskirk murió sin cumplir los veinticinco años y sin ver publicado su primer libro de poemas. Lami, una recopilación de todos sus poemas y textos, acompañados de la letra del mismo Ginsberg, nos enseña la rabia y la dulzura, la luz y la fuerza de un poeta que murió demasiado pronto. 

***

Hace años
descubrí Oakland en Vermont.
Tumbado en la hierba pálida del verano
      hice volar por los aires el nuevo aparcamiento, el almacén
      de cemento que está al otro lado de la calle (¿dentro?).
Dos años antes, la calle principal no era más que una
estrecha franja de alquitrán alabeado & álamos arrancados de raíz,
ahora hay nuevas manzanas,
    edificios,
        industrias,
               mugre.
Imaginé ciudades de cemento del color nuevo del metal &
pude hasta sentir el plástico derritiéndose en las ventanas;
soñé esa ciudad de Oakland a partir de un mapa escolar,
de la química de sus colores,
de las formas de sus peces derretidos &
los rostros vacuos...
            pero nunca imaginé este vacío que hay en mí.


viernes, 31 de julio de 2015

Los libros de nuestros cosmoanónimos (II): Cecilia Silveira






Dormir

Dormimos sobre suelo minado, abrazando lo posible.                                                         Sin conocer la densidad de la niebla, entramos por la salida,
colocamos la caja de los guantes de pensar a ras de noche,                                               nos recostamos nuevamente a limar nuestras garras.                                                                                            
La capacidad del tanque de aire bajo la entrada disminuye,                                                           
y la realidad reclama una aspiración para sobrevivir.
                                                                                                                                                                                                                                          
 De madrugada, intentamos apagar la nieve con un frío antiguo,
y nos volvemos a dormir en paralelo, respirando el aire de la infancia. 

Envejecemos por turnos, sin arrepentimientos

*

Cecilia Silveira nació en Montevideo (Uruguay), en 1964.                                            
Vive desde el año 2000 en Córdoba (España), donde participa en talleres de creación literaria. Ha publicado poemas en las antologías de “Anónimos”, en Cosmopoética. Pertenece a la Asociación Cultural “Mucho Cuento” de Córdoba, donde ha sido incluida en antologías de relatos cortos. Sigue escribiendo poemas. 

Podéis leer su poemas como cosmoanónima en Anónimos 2.2 


jueves, 30 de julio de 2015

Anónimo de la semana (I): Isandro Ojeda-García

LA MUÑECA DE BERLANGA
(presionar la válvula)

ahogaremos la teta de esparadrapo con la boca maniquí
la sortija sin ventana es nuestro pacto
nuestro cancionero folk en la palabra sin gemido aparece
dedos nacen fuera del horario de visita
labios pardos de sincero cuenta cuentos no distinguen entre el beso y
 el pastel de hueso [y nube
no conocen tierra firme en el hogar de los bastardos
buscan a la madre pero solo encuentran plástico en lugar de los 
cabellos
sobre suelo de madera
bajo techos altos:
respirar hondo
morder sin revelarse
soltar todo lo que cabe en los pulmones

Nobuyoshi Araki

viernes, 24 de julio de 2015

Fueron Cosmoanónimos (X): Cristina Elena Pardo



Reconocimiento

¿Cómo escapar a mi imagen?
-Octavio Paz
Te supe,
              entorpecedora.

Todo se detiene. No solo está
en la rapidez
la trampa del tiempo.

Tu ceniza deviene
materia,          entorpecedora.

Tiendo mi mano
para arrastrarte conmigo. Pero
cómo se resbala.

Quiero que todo se detenga
una vez más.
                        Pero, ayúdame,
                        entorpecedora
pues también hay
en el descenso
una única velocidad

distinta.

No es así cómo         entorpecedora.  

Sin embargo
ya es hora. Ya es la hora para que  tu
me tiendas el

fuego.

Cómo.
No sé si quiero llegar. Pero.

Una vez más. 
                   Sí.


¿Lo supe?

***


Llegué a España hace pocos años y no fue hasta Cosmoanónimos 2.2 cuando me vi publicada en papel en este país. Aquel poema fue tan solo un susurro entre tantos versos sin nombre; donde lo único realmente imprescindible era la poesía. Cosmoanónimos se ha convertido así en una casa. Desde adentro, todas esas voces también susurran. Susurran una sobre otra y cada vez más fuerte. Ahora, como cosmoanónima, no puedo sino esperar en silencio hasta que las nuevas también entren.
Hace unos meses salió de imprenta mi primer trabajo como editora junto a la redacción de Revista Pictograma: el FanzineCaligrama; un fanzine de creación donde lo que queremos no es otra cosa que mostrar todo aquello que nos trastorna y nos sacude, todo eso que solo puede significar “literatura”. En su primer número, ZOOLÓGICO, tuve la oportunidad de trabajar con voces enormes y que, sin duda, me han acercado un poquito más a este universo de tantas imágenes estremecedoras.
También tengo un blog abandonado donde no me atrevo a subir mis poemas:

Cristina Elena Pardo (Caracas, 1993) estudió Filología hispánica en Madrid y actualmente  cursa un Máster en literatura hispanoamericana. Sus poemas han aparecido en diversos portales webs y fanzines como Mordistritus o Palabracadabra. Actualmente trabaja en su primer poemario. 

Podéis leer el poema de Cristina como cosmoanónima aquí 


jueves, 23 de julio de 2015

Los libros de nuestros cosmoanónimos(I): Freya García

Sí, queridos poetas sin nombre, estrenamos sección en nuestro blog. Aquí, en este pequeño rincón, entre poemas, tuits, ilustraciones y fotografías, os contaremos sobre los libros de nuestros queridos cosmoanónimos.
 Comenzamos con Freya García 






Los indicadores del éxito 


Siempre la misma pregunta: los indicadores del éxito.

Cómo, cuándo, quién. Mueca, sonrisa, café, papel y
orde­nador.

Soy capaz, soy mejor, te vendo el alma.

El futuro eran interminables filas de oficinistas consu­mién­dose despacio, sonrientes, pensando en los indica­dores del éxito.

Jaurías de cerebros hervidos a drogas de farmacia y me­nús del Burguer King; y las corbatas, apretadas, baratas, compradas para apa­rentar que van a juego con el maletín; envueltas en unos gran­des almacenes de extrarradio por una dependienta con exceso de ma­quillaje. Miles de ojos en­fermos de luz fluorescente y cólico de pan­talla; de cel­das y tablas con números que no dicen nada y gri­tan: me­nuda estupidez. Y beber obscenamente y reír obs­ce­ni­da­des y perderse de vuelta a casa al filo de la hora de regre­sar al cubículo para pagar la casa que no usas y comer una lata huérfana. Dormir al calor de los gritos dementes enmarcados en la pantalla azul de la TV- Y sonreír mien­tras te pudres pensando en los jodidos indicadores del éxito. 

***


Freya García, Madrid, 1979. Adicta a las palabras. Amo la risa, el otoño y la lengua portuguesa. Odio el maltrato. Solía esconderme tras el apellido Póssivel. Eterna finalista en concursos varios; ganadora del I Certamen de microcuentos Vallecas Calle del Libro; Cosmoanónima. Perdida en un Café y acurrucada junto a mi perro devoro letras; a veces incluso escribo. Docente a ratos, equilibrista y zascandil. Me asomo en libros colectivos y blogs culturales. Un día estudié La Ciudad, ahora enredo aceras con la palabra. Tengo un poemario: “Sombrimbras” publicado por La Espiral Literaria en 2015 y un rincón en la red:



Podéis leer a Freya García como cosmoanónima en la edición de Anónimos de 2014 

martes, 21 de octubre de 2014

Los poemas de Anónimos 2.2 invaden la red


 Sí, queridos cosmoanónimos, a golpe de click, ya podéis leer todos los poemas y tuits de los Anónimos 2.2. Hemos mejorado algunas cosas y está listo para invadir y propagarse por  todos los sitios de la red. Muchas gracias por todo, poetas sin nombre. 



                                       




Pd: los Anónimos 2.2 que quieran tener el libro en sus manos, pueden escribirnos a nuestro correo electrónico.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Anónimos 2.2: Nuestro Comité de Selección y los Cosmoanónimos 2.2




Sí, queridos poetas sin nombre, ya podemos afirmar que Anónimos 2.2 es ya una realidad con rostros, poemas y nombres. Y es que detrás de este libro, siempre hay alguien que lee, edita y permanece atento. Ellos han estado día y noche con vuestros poemas, y podemos asegurar que han hecho un buen trabajo. Tres poetas, tres nombres, tres lectores. Hablamos de nuestro Cómite de Selección, hablamos de María Sánchez, cosmoanónima también conocida como María Mercromina; de Juanma Prieto, profesor de Literatura y autor de Noctívagos, un poemario publicado por La Bella Varsovia; y de un poeta, escritor y periodista español enorme, Manuel Rivas, que estará con nosotros el sábado 27 de septiembre a las 13:00h en la Sala Orive, hablando de esta edición, de poemas y como no, de vosotros, queridos cosmoanónimos. Ellos son los culpables de los poemas que formarán parte de este nuevo libro de Anónimos, culpables de los nombres que esta edición dejarán de ser anónimos para convertirse en Anónimos 2.2 y formar parte de esta gran familia. Aquí os dejamos los poetas sin nombre de esta edición.


POEMAS

Abraham Guerrero Tenorio
Alejandro Cabrera
Ana García Labrac
Ángelo Néstore
Annie Costello
Beatriz Peña Martín
Beatriz Plunkett
Berta Ruiz
Carlos Allende
Carlos Catena
Carmen G. de la Cueva
Carmen Maixe
Carmen Monreal
Cecilia Silveira
Cristina Elena Pardo
Cristina GN
Daniela Bartolomé Moro
Dara Scully
Esther Pardo
Eva Sarrias Rodríguez
Freya García
Iratxe Gil Alonso
Javier Pb
Javier Temprado Blanquer
Jeannette Núñez Catalán
Jess B
Jesús A. Peña Ojeda
J.M. Barbot
Jorge Ortiz Robla
Juan Gómez Moreno
José Miguel García
Lara Lomas Gómez
Laura Márquez Bono
Lola Zarza
Lunar. Dequitaypon
María Jesús Fariña Busto
María Jesús Silva
María R. Álvarez Rosario
Marina Rosado
Michael Benítez Ortiz
Natalia Hidalgo Velasco
Rafael Indi
Raquel Martín
Ricardo Clemente 
Roberto Bragado
Rosa Galisteo Luque
Sergi Torrents
Sofía Cherry
Uriel Hernández
Vicente Monroy
Violeta Nicolás
Watanabe Lemans


TUITS POÉTICOS

Alba Moon @AlbaMoonroe
Esthër @AuroraNocte
 Belén B @BelenBMoreno
Berta Ruiz @Berta_Ruiz
Ara B. @bocadecosecha
Jose Alberto Arias @brianedwardhyde
Cabuques @Cabuques
Café del búho @cafedelbuho 
Carlos Serra Uribe @CarlosSerraUr
Cipsela @cipsela
Cristina Heredero @Crisheralo
Fali Monte @FaliMonte
Ana @felina__ana 
Fran @frandaluz81
Freya García @FreyaGarciaPoss 
Anabella @Hoynoesundiamas 
José Miguel García @josemiguelgaco 
Joservilletas @Joservilletas
Laura Márquez @Laura_MarBo 
Baby Blue @mariabg96 
~Nieve @marmotitaLuque 
MarMaribeliBel © @MarMaribeliBel 
Martín Eduardo Solís @meduardosolis 
Mer @MerRuiz96 
Miss Wilde @MinaWoolf 
Jorge Ortiz Robla @OrtizRobla 
Pliyo Senpai @PliyoSenpai
Regino Mateo @ReginoMateo 
Roberto Bragado @RobertoBragado