Soy el hombre delgado que no flaqueará jamás escribió Pedro Casariego Córdoba. Y no se equivocaba, pues aunque parte de su
obra pasó un poco desapercibida en vida y aún hay algún que otro cuaderno del autor
inédito, sus poemas y dibujos laten cada vez con más fuerza entre nosotros.
Porque hay poetas que publican y siguen siendo anónimos. Y pensamos que ellos
también merecen nuestro homenaje. Pedro Casariego Córdoba, o Pe Cas Cor como él
firmaba, fue uno de ellos, un poeta enorme, un hombre delgado que nos dejó constancia con sus poemas de que no flaqueó ni
flaqueará jamás.
No va sernos difícil
inventar otra ciudad
teniendo ya un nombre
y un enigma
y unas alas
Nuestras palabras
nos impiden hablar.
Parecía imposible.
Nuestras propias palabras.
"En cierto sentido todas las vidas son una misma cosa,
ya que cada vida es una cuerda.
Pero unas cuerdas sirven para saltar a la comba
y otras para ahorcarse con ellas".
y aquí entre dos calmas
lejos del cementerio
abro un libro de silencios
por la página de tu espalda
y encuentro la palabra alegría
y la palabra alegría lleva acento
y yo se lo quito
y te lo pongo en la nuca
nos impiden hablar.
Parecía imposible.
Nuestras propias palabras.
"En cierto sentido todas las vidas son una misma cosa,
ya que cada vida es una cuerda.
Pero unas cuerdas sirven para saltar a la comba
y otras para ahorcarse con ellas".
y aquí entre dos calmas
lejos del cementerio
abro un libro de silencios
por la página de tu espalda
y encuentro la palabra alegría
y la palabra alegría lleva acento
y yo se lo quito
y te lo pongo en la nuca
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