Despertar del sueño de la ficción
y desvelar los fragmentos
invisibles de la realidad,
manteniendo el halo misterioso
de lo que no necesita decirse;
en una arqueología de emergencia
contra los infiernos de lo grotesco.
Desértico monólogo
de silencios entre palabras
vacías;
caligrafía de arena al viento
que susurra en vano.
Magnus Enckell - Melancholy, 1895

