miércoles, 5 de agosto de 2015

Los otros Anónimos (VIII): Alden Van Buskirk



"Fue entonces cuando me convertí en un

escritor celeste, en un aeroplano fuera de control, 
y aquí estoy, enfermo otra vez, en el
remolino de aquel sueño"


"Consumida por el cáncer,
las piernas le resplandecían al morir"



Jazz, psicotrópicos, ciudades de noche. La escritura siempre brillando aunque se escondiera en cualquier suburbio o bar. ¿El Rimbaud de la generación Beat? Alden Van Buskirk murió sin cumplir los veinticinco años y sin ver publicado su primer libro de poemas. Lami, una recopilación de todos sus poemas y textos, acompañados de la letra del mismo Ginsberg, nos enseña la rabia y la dulzura, la luz y la fuerza de un poeta que murió demasiado pronto. 

***

Hace años
descubrí Oakland en Vermont.
Tumbado en la hierba pálida del verano
      hice volar por los aires el nuevo aparcamiento, el almacén
      de cemento que está al otro lado de la calle (¿dentro?).
Dos años antes, la calle principal no era más que una
estrecha franja de alquitrán alabeado & álamos arrancados de raíz,
ahora hay nuevas manzanas,
    edificios,
        industrias,
               mugre.
Imaginé ciudades de cemento del color nuevo del metal &
pude hasta sentir el plástico derritiéndose en las ventanas;
soñé esa ciudad de Oakland a partir de un mapa escolar,
de la química de sus colores,
de las formas de sus peces derretidos &
los rostros vacuos...
            pero nunca imaginé este vacío que hay en mí.


1 comentario:

  1. Hermoso texto, gracias por hacernos conocer. Un abrazo

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