viernes, 22 de agosto de 2014

Fueron Cosmoanónimos (VI): Noelia Illán Conesa


Foto de Carolina Illán Conesa




CASILLERO DEL DIABLO

Que puede la vida ser hermosa
con esos pequeños gestos mundanos,
o cuando escuchas un disco de los Dire Straits,
o con un paseo otoñal en esa mar nuestra
que nos reboza y renueva.
Con una boca carente de pudor y soberbia
cuando muerdes la manzana podrida
del deseo,
y caes torbellino abajo
al fondo más oscuro de tu mente.
O las viejas fotografías de mi abuela,
dichosa sobre su moto azul,
donde siempre me parece estar ahí,
retratándola.
A veces esos crepúsculos
que no son ya rojos, sino dorados y eternos,
clavados para siempre en tu retina,
a fuego en Istanbul, en Buda tatuados.
El blanco y negro de algunos filmes,
el grito de “¡Marcello!” en la Fontana,
las risas de esas chicas que se abren al mundo.
La copa de vino que empapa tus venas,
el verso que arrastra y araña,
que embruja –oh, sí, esas lecturas
de noches adolescentes-.
Una conversación, quizá;
una cena en Roma bajo aquellas farolas
amarillas, como las de Pérgamo,
y ese cubata agrio que nos hizo reír en Atenas.
Pero luego,
¿qué hay tras todo aquello?
¿comprenderemos algo al final del trecho?
Somos objetos vacíos
que alguien guarda en una caja
por si el futuro.

***


"Anónimos es una muy buena iniciativa para los poetas que están empezando, eso está claro. Sabemos que la autopublicación es una forma de darse a conocer (opción que no infravaloro en absoluto), pero bien es cierto que para aquellos que no tienen esa opción -o que no la valoran- Anónimos resulta una forma muy atractiva de ir dándose a conocer y tener la opción de abrir otras puertas. Existen poetas jóvenes que están escribiendo cosas muy interesantes y salvo por sus propios blogs no los conocemos: Anónimos nos ofrece la posibilidad de leer poesía nueva, y eso es siempre muy interesante."

"Actualmente codirijo la revista de poesía LA GALLA CIENCIA, que sale semestralmente en papel; además, tenemos una web donde colgamos todo tipo de material complementario a la revista (www.lagallaciencia). Es un proyecto en el que nos enrolamos a finales de 2013 y que está teniendo muy buena acogida. Estamos muy contentos con los resultados, y además me permite ver la poesía desde otro punto de vista, desde el otro lado de la trinchera.
En cuanto a mi labor como poeta, como diría Soren Peñalver, estoy en un momento de “barbecho”, por lo que no me planteo en la actualidad publicar nada. He publicado hasta la fecha un poemario, “Calamidad y Desperfectos” (Azarbe, 2012), que reedité poco después, además de aparecer en varias antologías y revistas de poesía. Y suficiente, creo yo.
Sólo me queda decir a cuantos lean este pequeño texto que se animen a participar en Anónimos, una iniciativa muy buena para aquellos que empiezan. Y ya se sabe: Omen, nomen."


Podéis leer el poema de Noelia Illán Conesa en Anónimos 2.1.

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